Espionaje Ilegal: Espías, predicadores y justicieros convierten a Santa Fe en un “Circo Beat”

Circo beat ..Circo beat..Todo el mundo juega aquí en el circo beat cantaría Fito Páez, una  premonitoria estrofa que permite describir cabalmente lo que ocurre en el escenario político y judicial de la provincia. La causa de espionaje ilegal tiene hoy, más oscuros que claros, mucho de marketing y poco de contenido legal especifico, y que empieza a dejar a descubierto que se trataría de un caso que fue armado a pedir de algunos intereses políticos y tiene en el periodismo aliado; la espada del arcángel Miguel para llevar adelante “su justicia”, esa que quizás no es la verdadera justicia, que conviene decirlo, espera por estos tiempos en un banquillo para que le otorguen, un poco de dignidad..

“La única verdad es la realidad” nos enseñó hace mucho tiempo Aristóteles, esa verdad que en la causa del espionaje ilegal todavía debe ser descubierta. Todo lo que se ha dicho y hecho en este mes y medio que tiene este lawfare judicial, solo formó parte de un elaborado juego de fuegos artificiales, coloridos y atractivos, pero que no aportaron absolutamente nada al esclarecimiento del hecho y mucho menos a encontrar a los “supuestos” responsables del hecho denunciado.

Marcelo Saín hace un tiempo largo se ha convertido en un apetecible “blanco” y en un objetivo preciado para un amplio sector de la oposición, que en casos muy puntuales  –varios legisladores- han juramentado venganza  contra su persona,  a partir de “cuentas pendientes” que han quedado entre las partes, por investigaciones que llevó el ex funcionario y que molestaron y mucho a parte del establishment político santafesino

El verborrágico ex responsable de la Seguridad provincial señaló en reiteradas oportunidades a muchos medios, un público deseo: “nos hubiera gustado que nos imputaran”, ¿Por qué no lo hicieron es una pregunta abrumada por el sentido común y que no tiene ninguna respuesta aún?. La causa con el correr de los días va perdiendo su peso propio, mas aún cuando se hizo publica “presuntas consultas de funcionarios de Seguridad de Santa Fe a bases de datos pagas”. Una cosa es espiar objetivos otras googlearlos, es como intentar diferenciar a organismos como la CIA, FBI, INTERPOL con un ciudadano común que con un poco de recursos pueda pagar servicios de información y convertirse por “gusto” en un investigador privado.  Tampoco da para creerse el famoso teniente “Columbo”, que resolvía cuanto homicidio sucedía en su ciudad, Los Ángeles en una serie yanqui de los años 70.   

La abogada Nadia Schujman hace unas semanas en una nota con La Voz de Rosario en Radio por LT3 nos relató las peripecias que tuvo que soportar durante los allanamientos de los funcionarios que trabajaron con Saín y nos detalló  que “no encontraron una sola carpeta de los supuestos espionajes” y “eso que se llevaron mas de mil en la documentación incautada , lo que sí quedó en claro, es que los fiscales fueron a la pesca”, agregó angustiada. Las palabras de la letrada con el correr de  los días adquieren mayor connotación por el viraje que tomó la causa, donde, da la sensación, que lo importante pasa en los titulares de los medios y no en la justicia. ¿Quedará alguna vez al descubierto si esto se trató de un armado político?. El descreimiento se ha transformado en un  feroz talón de Aquiles de la justicia, lamentablemente.

El rol que ha tenido el diputado Maximiliano Pullaro en toda esta historia también es un punto importante a tener en cuenta, para encontrarle algún sentido a todo esto. Pullaro tiene un enconato “personal con Saín” hace tiempo largo y su “contribución” en esta causa, agitando la participación de los medios activamente en el hecho, genera alguna que otra sospecha. ¿Existió una verdadera agencia gubernamental de espionaje a empresarios, periodistas y políticos o este caso fue construido desde un sector del poder como una “revancha” contra el ex ministro de Seguridad  por sus acciones inconvenientes? . O tal vez pueda ser real la denuncia que hizo oportunamente el ex ministro  de Seguridad apuntando tanto a Pullaro como a Traferri al considerar que ambos estaban buscando “la foto de Saín preso”. El mes de febrero, luego de la feria judicial , será vital para empezar a conocer el destino que tomará esta causa que tanto revuelo generó periodisticamente , si de una vez por todas “se puede poner el cascabel al gato”. Cosa dificil pero no imposible, la esperanza es lo último que se pierde, .. por suerte..

No solo estará en la “vitrina” la causa de espionaje ilegal, sino el tema del “desafuero de Traferri” que depende de la decisión de la Corte Suprema provincial si da lugar o no , a la posibilidad de investigarlo por su supuesta vinculación con el juego clandestino. El senador sanlorencino, recordemos; también tuvo activa participación en la denuncia de los carpetazos de Saín y del supuesto trabajo de espionaje que hacia su ministerio.  Mientras ajeno a todo este mundanal ruido institucional, el santafesino espera por un gesto de la política y de la justicia, hace mucho tiempo la sociedad aguarda esperanzada que un buen día se termine de una vez la “impunidad” que rodea al poder, para que los “culpables” sean por fin castigados. Si la política y la justicia  logran cumplir con ese pedido, dejarán de parecerse a ese “circo beat” de Fito Páez, que por muchas razones y “errores no forzados propios” se ha convertido, para su propio desprestigio y lo peor, para generar aún más desconfianza en la gente de la provincia. En definitiva, de una manera y otra, acabamos perdiendo todos y para la política santafesina no es nada bueno seguir repitiendo malas historias, porque tarde o temprano lo termina pagando caro en las urnas.

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